Saltar al contenido
Comisión publicada · Los clientes son de la galería · Datos exportables en un clic El pacto →
Guía

Vender una antigüedad

Hay cuatro vías y ninguna es la mejor para todo. Lo que cambia entre ellas es cuánto se lleva el intermediario, cuánto tarda y cuánto trabajo le toca a usted. Aquí están las cuatro, con lo que cuesta cada una.

  1. Venta directa a un anticuario o galería

    Coste
    Le compran por debajo del precio de venta
    Plazo
    Días

    La casa compra la pieza y la revende. Es la vía más rápida y la única en la que cobra seguro y de una vez, pero le pagan un precio de compra, no de venta: la diferencia es su margen y su riesgo. Pida dos o tres ofertas antes de cerrar; varían más de lo que cabría esperar.

  2. Consignación: la casa vende por usted

    Coste
    Comisión sobre lo que se venda
    Plazo
    Meses

    La pieza se queda en la tienda y usted cobra cuando se venda, menos la comisión. Saca más que vendiendo directamente, pero puede tardar y puede no venderse. Exija por escrito la comisión, el precio mínimo y qué pasa si quiere recuperarla.

  3. Subasta

    Coste
    Comisión al vendedor y al comprador
    Plazo
    De semanas a meses

    La casa de subastas la tasa, la cataloga y la saca a puja. Es la mejor vía para piezas raras o de autor, donde la competencia entre pujadores sube el precio. Para pieza corriente sale mal: hay gastos de catálogo y fotografía, y un lote que no se vende queda «quemado» durante un tiempo.

  4. Venderla usted mismo

    Coste
    Comisión de la plataforma, si la hay
    Plazo
    Indefinido

    Se queda con casi todo el precio, y a cambio pone el trabajo: fotografiar, describir, responder, embalar y enviar. Y asume el riesgo de equivocarse en el precio, que es el error caro — hacia abajo pierde dinero y hacia arriba no vende nunca.

05

¿A quién me dirijo?

El directorio de casas verificadas está en preparación. Cuando esté, aquí saldrán las que compran directamente, por provincia y por especialidad.

Mientras tanto, lo que sí puede usar son las guías de cada categoría: qué mirar en una pieza, qué documentación pide un profesional y qué vocabulario usa. Ir con eso leído cambia la conversación.

06

Preguntas frecuentes

¿Cuánto vale lo que quiero vender?
Nadie serio se lo dirá por una foto y sin verlo. Lo que sí puede hacer usted mismo: buscar piezas parecidas en resultados de subasta —lo que se pagó de verdad, no lo que se pide— y pedir dos o tres ofertas. Si difieren mucho entre ellas, la pieza tiene algo que no está claro y conviene un informe antes de venderla.
¿Quién compra antigüedades?
Anticuarios y galerías del ramo, casas de subastas, y particulares y coleccionistas. A quién le conviene ir depende de la pieza: para mueble corriente, un anticuario de su provincia; para obra firmada o pieza rara, una casa de subastas. Vender un cuadro de autor a quien solo trata mueble es perder dinero.
¿Me conviene restaurarla antes de venderla?
Casi nunca, y una restauración mal hecha resta más de lo que costó. En mueble y pintura antiguos se paga la pieza original, con su desgaste; el comprador profesional prefiere decidir él qué se toca. Limpieza superficial sí; intervención, no sin preguntar antes.
¿Qué papeles necesito?
Todo lo que acredite de dónde viene: facturas antiguas, fotos de familia donde salga la pieza, cartas de herencia, catálogos de exposición. Aunque estén incompletos, suman: la procedencia es lo que más mueve el precio en piezas de cierto valor.
¿Teselara compra mi pieza?
No. Teselara no compra ni vende: es un directorio de profesionales y un sitio de guías. La venta a través del sitio se abrirá en 2027; hasta entonces, aquí encontrará a quién dirigirse y qué preguntarle.
07

La venta en Teselara

En 2027 se abrirá la venta a través del sitio. Las condiciones se publicarán en el pacto antes de que se apliquen —esa es una de las siete reglas— y con antelación suficiente para que nadie se entere después.

No hay lista de espera ni nada que reservar. Preferimos decirle el año y cumplirlo que pedirle el correo hoy para algo que todavía no existe.