Qué hacemos exactamente con sus datos
Versión del 8 de agosto de 2026.
Quién trata sus datos. Teselara. Puede escribirnos por cualquiera de los formularios de este sitio para ejercer los derechos que se enumeran abajo.
Qué datos. Los que escriba usted: nombre, correo electrónico, teléfono si lo deja, y el texto de su mensaje. Guardamos además la fecha, su dirección IP y el navegador desde el que envió el formulario, porque son la única prueba de cuándo se envió y de que fue una persona.
Para qué. Solo para contestarle y para hacer lo que nos pida. En concreto:
- Contacto. Responder a lo que pregunte. - Reclamación de una ficha. Comprobar que es usted el titular del establecimiento y corregir, actualizar o retirar la ficha. - Interés en el mercado de 2027. Avisarle cuando abra y hacerle las preguntas necesarias para prepararlo. No es una alta ni un compromiso: ni suyo ni nuestro.
Qué NO hacemos con ellos. No se los cedemos a nadie. No los usamos para mandarle nada que no haya pedido. No los metemos en ninguna lista de correo. Si nos escribe para reclamar una ficha, ese correo se usa para eso y no para avisarle de otra cosa.
Cuánto los guardamos. El mensaje y la respuesta se conservan mientras puedan hacer falta para acreditar qué se pidió y qué se hizo, y como máximo tres años desde que se cierra el asunto. En una reclamación de ficha esto importa: la prueba de que usted pidió que retirásemos sus datos es justamente lo que hay que conservar para demostrar que se retiraron.
Base legal. Su consentimiento, que da al marcar la casilla y puede retirar cuando quiera, y nuestro interés legítimo en poder demostrar cómo atendimos una reclamación.
Sus derechos. Puede pedirnos acceder a sus datos, corregirlos, borrarlos, limitar su uso, oponerse a él o llevárselos. Se hace escribiendo, sin justificar el motivo y sin coste. También puede reclamar ante la Agencia Española de Protección de Datos.
Una cosa más, porque es la que suele faltar. Retirar una ficha del directorio no exige darnos explicaciones, ni hablar con nadie por teléfono, ni demostrar nada más allá de que el establecimiento es suyo. Se pide y se hace.